Higiene, exfoliación e hidratación
Higiene, exfoliación e hidratación: renueva, purifica e ilumina tu piel
¿Qué es el tratamiento de higiene, exfoliación e hidratación?
Este tratamiento es una rutina esencial para el cuidado de la piel que combina limpieza profunda, eliminación de células muertas y nutrición intensiva, dejando la piel renovada, fresca y radiante. A través de técnicas especializadas, se logra una piel libre de impurezas, suave y con un aspecto saludable.
El tratamiento de higiene, exfoliación e hidratación se realiza en tres pasos fundamentales:
Higiene profunda: Se eliminan residuos de maquillaje, contaminación y grasa acumulada en la piel mediante productos limpiadores adecuados para cada tipo de piel.
Exfoliación: Se utilizan exfoliantes físicos, químicos o enzimáticos para eliminar células muertas, destapar los poros y mejorar la textura cutánea.
Hidratación intensiva: Se aplican sérums, mascarillas o cremas nutritivas que restauran el equilibrio de la piel y la dejan tersa y luminosa.
Dependiendo del tipo de piel y las necesidades de cada persona, este protocolo puede complementarse con aparatología avanzada, como vapor, ultrasonidos o terapia LED para potenciar sus efectos.
Elimina impurezas y previene la obstrucción de los poros.
Favorece la regeneración celular y mejora la textura de la piel.
Aporta luminosidad y un aspecto saludable.
Reduce la acumulación de células muertas y promueve la absorción de activos hidratantes.
Equilibra la piel y la deja suave, tersa y libre de toxinas.
Ayuda a preparar la piel para otros tratamientos estéticos.
Este tratamiento es ideal para cualquier persona que desee mantener su piel limpia, hidratada y saludable. Es especialmente recomendable para:
- Pieles apagadas, con signos de fatiga o deshidratación.
- Personas con piel grasa, mixta o propensa a imperfecciones.
- Quienes buscan mejorar la textura y luminosidad de la piel.
- Personas expuestas a contaminación y agentes externos que afectan la piel.
- Antes y después de otros tratamientos estéticos para potenciar sus resultados.
- Se recomienda realizar este tratamiento cada 4 a 6 semanas para mantener la piel en óptimas condiciones.
- Tras la sesión, se debe evitar la exposición solar directa y aplicar protector solar para proteger la piel.
- Se aconseja mantener una rutina de limpieza y cuidado en casa, usando productos adecuados para cada tipo de piel.
- Es fundamental mantenerse hidratado y llevar una alimentación equilibrada para potenciar los beneficios del tratamiento.
Desde la primera sesión, notarás una piel más limpia, suave e iluminada. Con un tratamiento regular, se logra un cutis equilibrado, libre de impurezas y con un aspecto renovado.
Si buscas un tratamiento esencial para el cuidado de la piel, la higiene, exfoliación e hidratación es la clave para una piel sana y radiante.
¡Reserva tu cita y luce una piel renovada y llena de vida!